Trekking Poon Hill parte 2

Día 3 desde Ghorepani a Poon Hill y Ghandruk

¡Riiiiiing! A las 4 de la mañana sonó el despertador. Habíamos hecho lo que aconsejan todos los viajeros que es despertarse a esa hora para llegar a Poon Hill sobre las 5:30 y ver el amanecer. Según abrimos los ojos y miramos por la ventana nos llevamos un auténtico chasco, estaba diluviando y no podíamos subir, así que nos quedamos fritos de nuevo. Una hora después Laura comenzó a aporrear nuestra puerta porque había dejado de llover y teníamos que darnos prisa si queríamos llegar a tiempo para ver la salida del sol. Subimos prácticamente corriendo, más escalones por supuesto, con un desnivel de 250 metros en unos 15 minutos hasta el primer mirador.

Pensábamos que se nos salía el corazón por la boca. Pagamos las 50 rupias por cabeza para acceder y llegamos a tiempo para que las montañas de 8000 metros se iluminarán ante nuestros ojos y nos quedamos embobados durante unos cuantos minutos. Lo habíamos conseguido, amanecía despejado y se podía distinguir a la perfección esa parte de la cordillera de los Himalayas que tanto ansiábamos ver. Con una visión perfecta de dos de los Annapurnas y el Dhaulagiri.

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Y en ese momento mágico en el que estábamos a punto de llorar, ¡zas! Una sanguijuela en el cuello de Víctor, directo a la yugular, y encima era de las gordas. Los demás nos quedamos paralizados porque nos habíamos dejado la sal en el hotel. Y sin ese remedio, que se había convertido en la kriptonita de las sanguijuelas, no sabíamos como actuar. Menos mal que Raúl acabó con ella de un manotazo y el cuello de Víctor volvió a la normalidad. Eso sí, se le quedó un buen chupetón durante unos días.
Tras el pequeño percance que en realidad fue bastante cómico porque Víctor no soltaba la cámara de fotos por mucha sanguijuela que tuviera chupándole la sangre, subimos los 100 metros que nos quedaban para llegar al mirador de Poon Hill y disfrutar de las vistas.

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Una vez arriba nos pusimos a hacer un millón de fotos y como no, nos estuvimos haciendo un book saltando delante de las montañas. De repente un grupo de chinos se emocionó y empezó a imitarnos y a hacerse fotos con nosotros. Uno de ellos había visto como nos hacíamos las fotos cogidos de la mano y quiso hacer lo mismo con Víctor. Un par de ingleses que nos habíamos ido encontrando durante todo el trayecto nos confesaron más tarde que se habían partido de risa con ese momento porque Víctor no se estaba enterando de nada y no quería darle la mano al chino.

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Al final se fueron todos y nos quedamos nosotros cuatro solos disfrutando del paisaje. Esto también es lo bueno de no llevar guía, que te puedes quedar hasta que te dé la gana.
Cuando empezó a apretar el sol iniciamos el camino hacia Ghandruk que era el pueblo donde teníamos pensado dormir. Creíamos que iba a ser todo de bajada pero nos equivocamos. Había que volver a subir escaleras para luego bajar por otro lado y encima en terreno era mucho más angosto y estaba lleno de barro y cacas de burro. Burros que hay que dejar pasar cuando vienen porque si no te meten un cabezazo para abrir paso, que se lo digan a Víctor… Se nos pusieron finas las zapatillas. Encima volvía a haber sanguijuelas, que por supuesto atacaban solo a Víctor aunque esta vez no consiguieron llegar a la piel. El pobre era el pupas del viaje.

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Al final llegamos al pueblo y nos quedamos en el Annapurna View Guest House, que era el único decente que había. Y como lo sabían, no conseguimos la oferta de habitación gratis a cambio de cenar y desayunar allí, aunque nos la dejaron por 200 rupias (1,6 euros). La comida también era cara y no tan rica como en Ghorephani pero nos lo pasamos bien de charla entre nosotros y con los ingleses que nos recomendaron ir a Chitwan.

Día 4 de Ghandruk a Nayapul

A la mañana siguiente retomamos la caminata para cerrar la última etapa pasando por un impresionante valle lleno de terrazas de arroz. Al llover tanto por las noches el color es verde fluorescente y alucinas. Algo así como Asturias multiplicado por mil.

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Ya llegando a la meta vivimos un momentazo con unos niños locales. Veníamos asados de calor y de repente vimos una cascada gigante que terminaba en una mas pequeña donde los chavales se estaban bañando y se salpicaban los unos a los otros. Tardamos algo así como minuto y medio en salir corriendo y bañarnos con ellos. Los niños estaban encantados y nosotros más de acabar así este trekking, que hasta hoy, se ha convertido en lo mejor que hemos hecho en Nepal. Los niños al principio estaban mojándose con el uniforme del colegio puesto y cuando nos vieron a nosotros quitarnos la ropa nos imitaron. Y para colmo le vieron el culo a Víctor y Raúl al cambiarse de calzoncillos y se estuvieron riendo un buen rato.

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Conseguimos otro taxi en Nayapul que por 1600 rupias nos bajó a Pokhara, lo mismo que nos costó subir.

La canción de hoy no podía ser otra que la banda sonora de Stand By Me, esa maravillosa película ochentera donde las sanguijuelas y la amistad juegan un papel muy importante.

Por cierto, nos encanta leer vuestros comentarios, nos da mucha vida así que ¡¡¡hacedlo más!!!

Pueden ver fotos y vídeos de Nepal, en la web amiga del viajero Rafa, clicando en este enlace http://micamara.es/nepal/

 

15 thoughts on “Trekking Poon Hill parte 2

  1. Pingback: Nepal-Ciudades y gastos del viaje-

  2. Brandlemosca

    Q sitio tan bonito!
    Podéis adoptar una sanguijuela como mascota q os acompañe x todo el mundo. Victor puede alimentarla por las noches.

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    • Irene&Victor Post author

      Jajaja… Noooo que te deja una marca en el cuello durante muchos días.

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  3. Leire

    Sois los locos mas maravillosos del mundo!!!! Menudas aventuras estais viviendo y el momento cascada una pasada… Alucino con los colores y con vuestras sonrisas chicos. Un besazo gigante

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    • Irene&Victor Post author

      Muchas gracias guapa!!! Seguiremos contando mil y una aventura. Besos

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  4. b.casares

    Lo que hubiera dado por ver en directo el momento sanguijuela jajaja. A parte de fotos increibles me lo paso genial leyendo el blog. Seguid disfrutando.

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    • Irene&Victor Post author

      Muchas gracias guapa, espero que vaya todo genial por Madrid. Un besazo

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  5. Rebeca Merodio Moreno

    Pobre Víctor!!! Como no iba a ser el pupas.
    Pero eso mola, ya teneis batallitas que contar.
    Seguir pasandolo tan bien, que esto es mejor que ver series.
    Un besito grandeee

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    • Irene&Victor Post author

      Gracias Rebe, tengo algo en la sangre que las vuelve locas…jajaja. Un besazo enorme

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  6. Lourdes

    Vaya aventurón… me parto de risa con la sanguijuela…. y con tu kit de supervivencia beauty del anterior post.
    Menudo viajazo, muchas gracias por compartirlo… seguro que a más de uno le entran ganas y se anima

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    • Irene&Victor Post author

      Muchas gracias por seguirnos, nos animan mucho los comentarios. Un saludo

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  7. Aries, Aravaca

    Que guay que divertido! Yo también estaba pensando en stand by me cuando hablabais de las sanguijuelas.

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  8. Lora

    Qué alegría pequeñas montañeras. Espero que os haya picado el gusanillo para repetir con un trekking de verdad. No como yo que ahora voy a hacer un cinco mil, con llegar a 4mil os licencio. Con zapatillas de deporte???

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    • Irene&Victor Post author

      Aún estamos entrenando para ser barbie Himalaya, danos más tiempo. Zapatillas modernas para todo, somos indies hasta en la montaña. Besitos

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