Sigiriya-Dambulla

Lo primero que hicimos al despertar en Trincomalee fue cruzar los dedos y sacar la cámara de fotos de la bolsa de arroz para ver si había revivido. ¡Por favor, Ganeshito de mi vida, qué funcione, qué funcione! Pues no. Definitivamente nos hemos quedado sin nuestra maravillosa Sony compacta que hacía unas fotos estupendas. A partir de ahora tiraremos de móvil hasta que compremos una nueva. Así es la vida de los mochileros. Menos mal que existe el PicsArts (aplicación para retocar fotos, mamá). Leer más →