Top ten Malasia

Según nuestra experiencia, estas son las diez mejores cosas que se pueden hacer en Malasia. Por temas laborales y también por los monzones, hemos tenido que partir el viaje en dos etapas, pero la espera ha merecido la pena.

1. Bucear en Sipadan. Para nosotros ahora mismo este podría ser el top 1 del mundo entero, no sólo de Malasia. Hicimos tres inmersiones allí, en cada una de ellas perdíamos la cuenta de la cantidad de tortugas y tiburones que íbamos viendo. Además de barracudas, una manta raya águila, bancos de miles de jack fish, atunes…. Es lo mejor que hemos hecho en toda nuestra vida como buceadores. Si tú también eres uno de los nuestros, tienes que ir a Sipadan aunque solo sea una vez en la vida.
2. Descansar en Kapas. Además de ser una isla paradisíaca con muy buen ambiente para conocer más viajeros, pasar una semana allí, es baratísimo. La isla tiene uno de los arrecifes de coral en mejor estado de conservación de todos los que hemos visto. Haciendo snorkel, se pueden ver tiburones de punta negra, nemos, rayas de lunares, peces cofre y millones de pececitos de colores.
3. Ver el atardecer con las torres Petronas de fondo. Nosotros subimos a uno de los muchos hoteles de lujo que hay alrededor. Mientras anochece, el sol se va reflejando en estos edificios de cristal. Es una auténtica pasada. Si os da el presupuesto, también recomendamos pasar un día en un hotel con piscina infinita y las Petronas de fondo.
4. Hacer algún trekking por la selva malaya. Nosotros por temas de lluvias, hicimos un pequeña ruta por la zona de Cameron Highlands. Aunque acabamos llenos de barro, la experiencia fue muy positiva. Hay muchos viajeros que van hasta Taman Negara en Malasia continental, o incluso se puede subir al monte Kinabalu en Borneo.
5. Hacer una escapada a Singapur. Aunque éste es un país diferente, si estás cerca de Melaca, merece la pena coger un bus y en menos de cuatro horas te dejará en el centro de la ciudad. A pesar de que el nivel de vida es bastante caro, a nosotros nos encantó pasar unos días. Los jardines de Marina Bay y las vistas desde el hotel barco nos dejaron la boca abierta.
6. Viajar en autobús. En Malasia es un auténtico placer coger autobuses de larga distancia. Son baratos, están limpios y encima no ponen música a todo volumen como en otros lugares de Asia. La mayoría de las veces, los billetes se pueden comprar por internet y es súper fácil llegar a las estaciones.
7. Buscar grafitis en Georgetown. Esta ciudad es famosa por la cantidad de arte urbano que tiene. Han creado una especie de ruta de los grafitis. Se puede hacer fácilmente en un día sin necesidad de taxi o bici. Mientras buscas por la ciudad, vas pasando por casas coloniales, mezquitas, templos hinduistas y un sin fin de tiendecitas de souvenirs.
8. La amabilidad del pueblo malayo, sobre todo en Borneo. En general nos han tratado muy bien en todos los sitios que hemos visitado, pero es verdad que en la región de Sabah, la gente ha sido especialmente simpática con nosotros. En cuanto te ven con cara de estar perdido, te preguntan si te pueden echar una mano. Además nos han ayudado mucho a la hora de elegir los platos de comida local. Al final le hemos pillado el punto a la cocina malaya. Como vamos a echar de menos el teh tarik (té con leche condensada).
9. Visitar el santuario de orangutanes de Sepilok. A pocos kilómetros de la ciudad de Sandakan se encuentra esta reserva de simios en libertad. Estos animales son muy inteligentes y es increíble verles caminar a medio metro de ti, pero hay que ir con cuidado, porque les encanta coger los bolsos ajenos.
10. Sentir la mezcla cultural malaya. En este país convive mezclada en paz y armonía, la comunidad china, musulmana e india. En una misma calle puedes ver restaurantes y templos de las tres culturas. Es bastante curioso para nosotros los europeos, que estamos más acostumbrados a que se formen guetos en las ciudades. En Melaca además, se une una marcada herencia portuguesa.

El Nido parte I

Nos levantamos en Manila entusiasmados con la idea de volver a ver playas paradisíacas. Y así de subidón nos fuimos al aeropuerto donde volaríamos hasta Puerto Princesa, la capital de la isla de Palawan. Habíamos comprado unos billetes low cost con la compañía Cebú Pacific, pero si lo llegamos a saber hubiéramos mirado otras opciones. Ha sido la peor compañía con la que hemos viajado en Asia. Sus puntos fuertes son: un caos de organización, vuelos retrasados y aviones diminutos.

En fin, después de una horita de vuelo aterrizamos en Palawan. Nuestra idea era ir directamente a El Nido. Este pueblecito del norte de la isla, había sido desde el principio la razón principal por la que decidimos ir a Filipinas. Habíamos visto mil fotos de sus playas, habíamos leído todo tipo de opiniones en otros blogs y nuestras expectativas eran muy altas, quizás demasiado altas después de haber estado viajando 5 meses por el sudeste asiático. Pero ya no había marcha atrás,  y en breve sabríamos si realmente merece tanto la pena ir a El Nido como dicen. Llegar hasta allí, es fácil pero pesado. Según sales del avión en Puerto Princesa ya te están ofreciendo plazas en furgonetas para 9 personas. Nosotros negociamos 500 pesos cada uno (algo más de 9 €) por recorrer las 5 o 6 horas que separan ambos destinos. Durante el viaje se hace una sola parada, así que id al baño antes, consejo de señora de libro.

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Justo al anochecer estábamos entrando en El Nido. Pero nuestra primera impresión no fue tan buena como esperábamos,  aquello sólo eran pitidos, motos, triciclos, y mucha, mucha gente por la calle. Leer más →