Parque Nacional Wilson Promontory – Melbourne 

Nuestro tiempo en Australia llegaba a su fin. Nos quedaban solo cuatro días  y dos noches de dormir en tienda de campaña. Le habíamos cogido el gusto y no nos apetecía irnos de país, la verdad. Pero ya teníamos comprados los billetes de los dos siguientes destinos: Nueva Zelanda y Argentina, así que nos tocaba ir despidiéndonos. Desde la Great Ocean Road hasta la entrada de Wilson Promontory, un parque nacional gratuito que queríamos visitar, pasamos por Melbourne, y decidimos darnos una vuelta por el barrio hipster de la ciudad, Fitzroy, que molaba un montón y además había unos outlets de ropa de montaña que nos venían genial para kiwilandia. Salir de Melbourne fue toda una desesperante odisea, donde nos pasamos horas de atasco, incluyendo momentos detrás de un tranvía, que aquí van por la misma carretera que los coches. Además, las incorporaciones a las autopistas tienen semáforos que van dejando pasar solo un coche cada vez. Muy loco todo.


Leer más →

Rainbow beach – Brisbane

Tras Airlie Beach y después de despedirnos de nuestros nuevos amigos, estuvimos un par de días básicamente de viaje. Como no teníamos mucho tiempo y ya nos habíamos gastado bastante dinero, nos saltamos Hervey bay, donde se pueden ver ballenas, pagando por el tour; y la excursión a Fraiser Island. Nuestra idea era llegar a Rainbow beach y a partir de ahí bajar un poco el ritmo. Por la carretera, seguíamos viendo un montón de canguros muertos, pero cuando llegamos al área de descanso “Boyne River”, donde íbamos a pasar una noche, nos llevamos una inmensa alegría. ¡Vimos nuestro primer canguro vivo! Qué ilusión, madre mía, le hicimos un millón de fotos. No nos imaginábamos, ni por asomo, que más adelante veríamos cientos de ellos.

wp-1478378115488.jpg
Leer más →

Manila

Después de una excursión increíble visitando el volcán Pinatubo, nos volvimos a meter de nuevo en un bus local, a cero grados de temperatura, para volver a Manila. En esta megaciudad y su área metropolitana, viven más de 20 millones de personas, es decir, hay atascos por todas partes y el tráfico es un auténtico caos. Por esta razón nos bajamos del autobús en mitad de la autopista y dedicimos ir andando hasta Makati, la ciudad financiera por excelencia, donde habíamos reservado un hotel para dos noches. Pero para sorpresa nuestra, en Makati no todo son rascacielos, bancos y  apartamentos de lujo. Nuestro hotel estaba en pleno barrio rojo de la ciudad. Había clubs de striptease, supermercados abiertos 24 horas, y puestos callejeros de comida y fruta. Vamos, una mezcla muy curiosa que ya habíamos visto en otras ciudades de Asia. Ya de noche y muy emocionados, nos pegamos una ducha para esperar a nuestra siguiente visita. ¿Quién será? Una pista, lleva gafas, barba y tiene alma de superhéroe…

picsart_02-16-12.43.44.jpg

Leer más →