Surin Islands

Sin duda alguna podemos decir que estas islas fueron el gran descubrimiento del viaje y hasta ahora es también uno de los sitios más increíbles en los que hemos estado. Se trata de El Parque Nacional de Mu Ko Surin, formado por 5 pequeñas islas y sus aguas circundantes.

Para poder llegar contratamos la excursión en una escuela de buceo de Khao Lak. En total serían dos días de estancia con una noche en tienda de campaña en la playa, cinco puntos diferentes de snorkel y todas las comidas incluidas.

Nos recogieron en el hotel a primera hora y desde allí en furgoneta nos llevaron a un puerto al norte de Khao Lak donde nos clasificaron según la excursión contratada y nos metieron en un ferry rápido no sin antes darnos de desayunar.

Tras recorrer los 55 km que separan el archipielago de tierra firme, llegamos a una laguna de agua cristalina donde cambiamos de embarcación a un long tail boat para llegar a campamento principal de Surin. Al ser zona protegida, apenas hay construcciones. Se trataba de unas austeras instalaciones con baños, un pequeño restaurante, unos cuantos bungalows de madera y al lado de la playa nuestras tiendas de campaña, donde dormiríamos la siguiente noche.  Nos equiparon con sacos, colchones y almohadas, y tras una comida exquisita nos lanzamos a bucear sobre esta postal idílica.

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El primer día hicimos solo dos puntos de snorkel por la tarde. En total éramos un grupo de  diez personas formado por locales y nosotros cuatro como únicos occidentales. Pudimos ver todo tipo de peces de colores y corales de formas imposibles.

Al caer la tarde seguimos haciendo fotos como las que se muestran abajo y nos decidimos a darnos una ducha y a cenar algún plato autóctono. Al caer la noche empezaron los sonidos de la selva: monos, ardillas voladoras y todo tipo de bichos y gritos. Tras una cena muy agradable y una charla a pie de playa con una tormenta en el fondo, nos fuimos a dormir a las tiendas con la mente puesta en el día siguiente.

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A la mañana del segundo día nos levantamos con un cielo despejado y los colores turquesas de estas aguas de postal. Despertarse en ese lugar idílico sin apenas turistas y escuchando tan solo el mar es una de las mejores sensaciones que hemos tenido en todo el viaje.

En el desayuno pudimos comprobar que prácticamente éramos los únicos occidentales en el campamento y que algunas miradas no nos dejaban de perseguir. Nuestro guía ladyboy Pau, reunió a todo el grupo para realizar otros tres puntos de snorkel y visitar otra playa cercana en la cara norte de la isla. Allí descubrimos otro pequeño campamento con tiendas de campaña y algunos turistas. Si podéis elegir campamento a la hora de contratar la excursión es mejor el segundo porque estas aún más aislado.

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Aquí podéis ver nuestra pequeña embarcación y el guía que nos llevó a los mejores sitios para ver peces y tortugas. Nuestras dos amigas decidieron alargar su estancia en el parque una noche más pero nosotros teníamos que llegar a Bangkok a tiempo para poder coger el vuelo que nos llevaría a Siem Riep en Camboya.

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En el último paseo en long tail boat atravesamos por última vez la laguna que estaba frente a nuestra campamento y pudimos observar tortugas nadando alrededor de la barca. Con el sol en su punto más alto y el mar en absoluta calma, pudimos conseguir como resultado esta foto, que creo que explica perfectamente la belleza de este sitio.

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Nos dio mucha pena dejar la isla pero nos quedaban muchos sitios por visitar. La vuelta fue exactamente igual al trayecto de ida, solo que esta vez recogimos nuestras mochilas en Khao Lak  y fuimos a dormir a Phuket, desde donde salía el vuelo a la mañana siguiente hacia Bangkok.

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