Muang Ngoi Neua

Teníamos tan solo 9 días para visitar Laos. Habíamos estado incluso barajando la posibilidad de no venir, pero menos mal que no lo descartamos al final porque lo poco que estábamos viendo nos estaba encantando. Lo único que teníamos que hacer era escoger bien lo que queríamos ver y el tiempo que teníamos. Lo que más nos apetecía era pasar un par de días en algún pueblecito perdido de la montaña. El elegido fue Muang Noi Neua.

Navegando por el río

La única manera de llegar hasta ese pueblo es por barco, a través del río Nam Ou, puesto que no hay carreteras que lleguen hasta allí. El barco zarpa a las 9:30 de la mañana desde Muang Khua, aunque hay que estar mínimo media hora antes. El trayecto es de tres horas y media y cuesta 100.000 dongs (11.5 €) por persona. Este es el paisaje que vas viendo durante todo el trayecto. Impresionante.

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Ese mismo barco va después hasta Nong Khiaw y a Luang Prabang, pero os aconsejamos pasar un par de días en Muang Ngoi Neua. De hecho, Nong Khiaw os lo podéis saltar perfectamente. Los nombres de los pueblos son un lío, es imposible aprendérselos. Nosotros teníamos que estar mirando el mapa todo el rato para saber cuál era cada cuál.

El trayecto en barco es toda una aventura. En cada uno hay seis u ocho asientos arrancados de coche que ellos han añadido, en los que se va muy bien. El resto son tablones de madera en los que es imposible que no se te duerman ni el culo ni las piernas. Obviamente ellos quieren vender el mayor número de tickets posibles, así que llenan la barquita de gente hasta que no cabe ni un alfiler. En el momento de subirte tienes que estar preparado para entrar de los primeros y coger un buen sitio. En plan tonto el último. Vimos un par de guiris mayores que ya se lo sabían y un poco más y pisan al resto de mochileros para sentarse los primeros. Nosotros tuvimos coña y entramos los primeros en el segundo barco, porque había mucha gente, y cogimos buen sitio. Intentamos cederles el asiento a unas mujeres mayores que les había tocado tablón, porque nos remordía la conciencia a tope; pero no quisieron, así que fuimos como reyes, hablando como cotorras con una pareja de Mallorca que también habían cogido asiento blandito. A mitad de viaje hay una parada para hacer pis en una playita, como gatitos, obviamente no hay baño.

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El pueblo de Muang Ngoi Neua

Este pueblecito perdido en medio de la nada está adaptándose a marchas forzadas a la masiva afluencia de turismo que está recibiendo últimamente. De hecho, lo poco que le queda de auténtico lo va a perder en breve, porque están construyendo bungalows a un ritmo frenético. Ya hay bastante opciones para alojarte en él, y muchos restaurantes con vistas al río. Pero es muy tranquilo, rodeado de montañas, acogedor, y merece mucho la pena quedarse un par de días. Uno para relajarse en el pueblo, y otro para caminar por los alrededores. Te puedes quedar incluso tres.

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La primera noche nos quedamos en los bungalows de Penny, una menudita laosiana que se lo ha montado genial, con un guest house a orillas el del río, y un restaurante donde ofrece buffet libres para desayunar y cenar, por 30.000 kips (3.50€) por persona. Está casada con un chico sueco y tienen una hija rubia de ojos achinados monísima que anda danzando por allí. Nosotros probamos los dos buffets y la verdad es que es la mejor opción en ese pueblo. Sobre todo la cena, estaba todo buenísimo. Eso sí, todos los platos son vegetarianos.

wpid-wp-1448616899677.jpgA pesar de que el negocio le va genial, Penny está todo el día de morros y no hace más que trabajar. Tiene a toda la familia y al marido también trabajando en el restaurante, y siempre está lleno de gente. Tiene pinta de ganar bastante dinero, pero viven todos en una casa cutre y ultra sucia, a la que puedes entrar fácilmente como si fuera la misma calle.

Y aunque la comida estaba genial, el bungalow era bastante cutre y pasamos mucho frío por la noche. Decidimos cambiarnos a otro y apalabramos para el día siguiente uno en un guest house en el que se estaban quedando unas amigas que nos habíamos echado cruzando la frontera. Por cierto, estamos conociendo en Vietnam y Laos a más gente que en ningún otro sitio. Aquí como que hay atmósfera mochilera, te relacionas más. Estas son nuestras maravillosas amigas, una francesa y otra suiza, con las que compartimos dos dias en Muang Ngoi Neua.

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Nos levantamos al día siguiente y fuimos hasta el guest House que habíamos apalabrado, con la desagradable sorpresa de que le habían dado el bungalow a otros. Nos cabreamos un montón, les gritamos, les dijimos cosas feas en inglés y nos fuimos por donde habíamos venido porque no sirvió de nada. Total que nos tuvimos que poner a buscar otro. Acabamos en el Nicksa’s place, que por 70.000 dongs (8 €), igual que el de Penny, estaba algo mejor, con un bungalow mucho más grande y este jardincito desde donde se podía ver el río.

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Los alrededores de Muang Ngoi Neua

El segundo día lo pasamos disfrutando de los alrededores del pueblo y de la compañía de nuestras nuevas amigas, Rachel y Adeline. Se pueden alquilar bicis de montaña por 50.000 dongs, pero nosotros cuatro optamos por caminar. Fuimos a visitar una cueva, muy normalita, que estaba a una hora de Muang Ngoi; y luego otro pueblecito mucho más auténtico a media hora más. El paisaje que vas viendo es precioso, todo montañas y selva, y vas parando donde te apetece para hacer cosas como jugar a la petanca.

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Para llegar al otro pueblecito hay que pagar 10.000 dongs por cabeza, y merece mucho la pena ir, porque ahí sí que estás en una zona real, no turística. Es verdad que no son muy amigables y no parece que les haga ilusión interactuar contigo, pero tú les puedes observar en su vida cotidiana sin ningún problema. Había muchísimos animales con sus crías: cerdos, vacas, pollitos… Un colegio lleno de niños jugando en el recreo, y locales artesanos construyendo paredes de bambú y fulares con un telar gigante. Era todo de “muy de verdad”, y eso era lo que queríamos ver. Después de venir de Vietnam, que nos lo habíamos pasado bien, pero todo parecía un parque temático para turistas, necesitábamos esa dosis de realidad y ver el día a día de la gente rural de Laos. Acabamos el día en el rio, con este paisaje tan increíble.

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Nuestra amigas nos invitaron a cenar como despedida y nos fuimos de aquel lugar con mucha pena, después de haber disfrutado de dos días estupendos con ellas. Esta canción se la dedicamos a Rachel y Adeline.

2 thoughts on “Muang Ngoi Neua

  1. Dcc

    Hola pareja!!
    Seguímos todas vuestras entradas con pasión, nos encanta.
    Planificamos un viaje para el 2016 a Vietman o Laos de dos semanas desde España, parece que el rollo de Laos nos gusta más, más natural, auténtico etc, y en dos semanas no da tiempo a ver los dos.
    Nos recomiendas descartar Vietnam y lanzarnos a comernos Laos?

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