Kandy

Dejamos nuestro acogedor guest house en Dambulla, el Takeshi Inn, y en la misma puerta tomamos un bus para ir a Kandy, la capital cultural de Sri Lanka. No es que hubiera una parada física, pero cuando veías que pasaba el autobús levantabas la mano y te recogía. Así de fácil. Pagamos 95 rupias cada uno (0.6 euros) y tardamos unas dos horas y media en llegar. El trayecto fue fantástico, la única pega fue que el conductor no paraba de pitar y adelantar a todo el mundo, como si le fuera la vida en ello.
Llegamos a nuestro destino y nos encontramos una ciudad llena de ruido, atascos y gente. ¿Había merecido la pena venir a Kandy?

La ciudad de las montañas

Nosotros vinimos a Sri Lanka buscando sobre todo naturaleza y encontrarnos de golpe con una concurrida ciudad llena de edificios, pero nos dejó uno poco helados. Sobre todo cuando la llaman la ciudad de las montañas. Además no teníamos ningún hotel reservado así que nos tocó pasearnos con las mochilas por sus calles. Tuvimos un pequeño flashback de la India en ese momento.

wpid-wp-1444241314544.jpeg

Y por culpa de ese flashback y de que nos moríamos de hambre, decidimos que queríamos comer en un restaurante indio. Encontramos uno muy curioso, el Balaji Dosai. Era una especie de restaurante de comida rápida hasta arriba de gente local, con una oferta bastante escasa pero baratísimo y riquísimo. Es un lugar vegano y las paredes están llenas de fotos de “la gran familia vegana” como Beyoncé, Steve Jobs, Gandhi, Bill Clinton o Justin Thimberlake.

Según entrabas te sentaban en una mesa, te daban la carta, te decían lo que quedaba y te lo traían. Todo como en un minuto y medio. No estábamos seguros si nuestro camarero era de allí o en realidad era The Flash. Pedimos una dosa de cebolla (lo mismo que se comió Víctor en el puesto callejero de Hampi), dos vadas (rosquillas saladas y picantes), un puri masal (chapati con patatas y garbanzos) y un “casi chai”. Nos costó todo 580 rupias (3,6 euros) y estaba espectacular. Eso sí, aquí no te ponen cubiertos así que nos lo comimos con las manos. Igual que ellos. Menos mal que había un lavabo cerca porque entre que te ponen las servilletas contadas, que parece que valen su peso en oro, y que no estamos acostumbrados; nos pusimos finos catalinos.

wpid-wp-1444236693250.jpeg

Con la tripa llena, todo se veía mucho mejor y nos fuimos en busca de un hotel donde quedarnos. Al principio nos captó un chaval para llevarnos al suyo, y aunque en todas partes te dicen que no te fíes de nadie, pensamos que no perdíamos nada por verlo. Efectivamente no valía la pena el sitio, así que nos fuimos directos a uno que habíamos fichado por booking, el Lake Front guest house. Cuando llegamos estaba cerrado y lo abrieron para nosotros. A pesar de que no había más turistas, nos costó mucho bajarle el precio. Lo sacamos por 2500 rupias (16 euros) después de negociar con Mr. Pereira, el señor que trabajaba allí y que nos trató de maravilla.
El hotel estaba muy cerca del lago que hay en la ciudad, desde donde sí que se ven las montañas. Es una zona muy tranquila y con un toque muy europeo. La verdad es que yo, Irene, me siento muy bien en este país, tranquila y segura. A Víctor no le gusta tanto, echa de menos el bullicio de la India.

wpid-wp-1444241148934.jpeg

El corazón del budismo

Hacia las 6 de la tarde es el momento en el que tienes que visitar la principal atracción de Kandy: el templo del diente de Buda. En él está guardado su colmillo izquierdo, que se lo extrajeron en el momento de la cremación, y miles de peregrinos budistas vienen hasta aquí para rendirle homenaje. Por lo visto, el diente sagrado solo abandona el templo en la fiesta grande de la ciudad, durante la luna llena de agosto, donde lo sacan en procesión encima de un elefante tuneado. Por las fotos que hemos visto debe ser bastante llamativo, con bailes, música y miles de colores. Este diente viene a ser lo que en España la virgen del Rocío. Lo más.

Lo de ir a las 6 de la tarde es por ver la ceremonia, que ya que pagas 1000 rupias (6 euros) por entrar, y al menos ves un poco de espectáculo. Está lleno de turistas y locales que hacen sus ofrendas al diente, y puedes visitar varias salas llenas de pinturas y estatuas de Buda. Todo esto amenizado con tambores. Una cosa importante: es obligatorio ir con pantalón largo y los hombros cubiertos. Tanto para hombres como para mujeres. Víctor llevaba un pantalón por la rodilla y nos tocó volver al hotel a que se cambiara.

wpid-wp-1444241285407.jpeg

La cosa tiene su gracia. Los budistas locales van vestidos de blanco y se lo toman muy en serio. Realmente para nosotros resultó un poco show, aunque es una forma de participar de su cultura. El templo en sí, es un conjunto de varias salas y jardines. Se pueden ver muchas figuras de Buda, escritos sagrados y encender velas de coco e incienso.

Por la noche, volvimos a cenar indio en un sitio llamado White House, que tiene una planta baja con una bakery (en Sri Lanka hay por todas partes), y una plata superior con un restaurante muy mono. De los mejores vegetable korma y chiken curry que nos hemos comido en nuestra vida. Al final resultó que sí había merecido la pena venir a Kandy.

wpid-wp-1444241351891.jpeg

Despedida

Nos despertamos sobre las 9 de la mañana para ir a visitar el cementerio British Garrison. Una de la pocas cosas gratis que hacer en Sri Lanka. Era muy pequeño, con mucho encanto y tenía tumbas del siglo XIX. El señor que trabajaba allí nos enseñó la de un capitán que había muerto en la batalla de Waterloo y alucinamos con su perfecto acento británico.

wpid-wp-1444241221291.jpeg

Habíamos estado menos de 24 horas en Kandy pero había dado para mucho. Ahora tocaba coger un tren hasta Ella, un pueblecito rodeado de montañas y campos de té, donde descansar un par de días antes de ir a ver animales al parque nacional de Yala.

Por cierto, a falta de chai, nos hemos enganchado a unas galletas, las Lemon Puff. Está claro que tenemos un problemilla de adicción, lo que pasa es que va cambiando por semanas. ¿Cuál será el próximo?

wpid-wp-1444237349741.jpeg

 

5 thoughts on “Kandy

  1. Pingback: Resumen de Sri Lanka - Blog de Viajes -

    • Irene&Victor Post author

      Muchas gracias guapísima, te esperamos con los brazos abiertos si quieres hacernos una visita!!!!

  2. Lora

    No os pongo nada nunca porque voy ultra liado pero os leo en el metro todos los postes, no me salto ni uno!

    • Irene&Victor Post author

      Justo hace 20 minutos estábamos hablando de ti. A ver cuando vienes con Pelayito y Rolo a vernos. Besazos, miss u.

Comments are closed.