Top ten Australia

Nuestro viaje solo ha comprendido la costa este, desde Cairns hasta Melbourne. No hemos visitado ni el centro ni la costa oeste. De ese recorrido destacamos:

1. Disfrutar un par de días de la maravillosa Great Ocean Road. Por un lado están los llamados “Doce Apóstoles”, un conjunto de formaciones rocosas que sobresalen del mar y la vista es espectacular. Además, en esa misma carretera pasas por playas alucinantes y se pueden ver koalas en libertad.

2. Visitar la playa más bonita del mundo: Whiteheaven beach. Está protegida y solo se puede acceder a ella mediante una excursión que se contrata en Airlie Beach. Es caro, pero merece muchísimo la pena. Esa playa hay que verla al menos una vez en la vida.

3. Descubrir Sydney desde el ferry que viene de Manley. Las vistas de la ópera con los rascacielos detrás son impresionantes, y merece la pena entrar en barco para impregnarse de la majestuosidad de la ciudad. Nos gustó todo de Sydney. El ambiente, las calles, los jardines, la gente, y los barrios, sobre todo Bondy Beach. Lo único malo que tiene es que, por lo que nos ha contado la gente, los hostales de mochileros son horribles. Nosotros como teníamos nuestro cochecito con tienda de campaña no lo vivimos.

4. Ver canguros salvajes por todas partes. Una de las cosas buenas que tiene el road trip es que duermes en mitad de la naturaleza y tienes muchas posibilidades de ver canguros prácticamente todos los días. Es verdad que en la carretera hay cientos de ellos atropellados, pobres; pero verlos vivitos y coleando, saltando a tu lado, es un subidón.

5. Ver el skyline de la ciudad de Melbourne desde el Shrine of Remembrance. El monumento en sí es lo más, y las vistas desde lo alto son preciosas. Además, Melbourne es una ciudad con mucho rollo, lleno de hipsters, gente feliz y calles bonitas. Si tuviéramos que elegir una ciudad australiana para vivir, sería ésta.

6. Hacer una barbacoa al aire libre en cualquier parte del país. Qué gran invento las barbacoas públicas. En cada rincón de Australia han colocado una zona de picnic con sus barbacoas eléctricas y sus mesas con banquitos para sentarse. Encima la carne está barata y rica. Nos volvimos locos con los mazacotes de kilo de ternera australiana.

7. Ver saltar a las ballenas y a los delfines desde el faro de Byron Bay. Si ya de por sí el pueblo mola y tiene rollazo, lo que le faltaba para ser súper cool es tener ballenas y delfines a pocos metros de la orilla. Puedes alquilar un kayak e ir a verlos de cerca.

8. Ver animales en el parque nacional de Wilson Promotory. Está muy cerca de Melbourne y es gratis. En el puedes ver cientos de canguros, wombats, echidnas y avestruces. Es las afueras hay algún camping gratis pero puedes acampar dentro pidiendo permiso al parque.

9. Alucinar con los acantilados desde las dunas de Rainbow beach. Te puedes quedar horas admirando el paisaje desde lo alto de las dunas, si el viento te lo permite, claro. Un buen momento para hacer la croqueta, ponerse intenso o morrearse.

10. Subir a las Blue Mountains desde Sydney. Hace un frío que pela pero está a un paso de Sydney y el paisaje merece la pena. Si no tienes coche, puedes subir en tren desde la ciudad. Los domingos es más barato pero está lleno de gente.

Resumen Australia 


Hemos estado en total 24 días recorriendo la costa este, desde Cairns hasta Melbourne. Estos son los post que hemos escrito y los lugares que hemos visitado:

 

Australia viaje a la costa este – Gastos y conclusiones

Al principio no empezamos con muy buen pie porque tuvimos problemas con nuestro banco, no encontrábamos vehículo para movernos y nos llevamos un gran chasco buceando en la Gran Barrera de Coral. Sin embargo, a medida que fueron pasando los días nos fuimos enamorando más y más del país. Del paisaje, de los animales, de la gente tan feliz, del viaje en sí, de la aventura. A día de hoy nos encantaría volver para recorrer la otra costa y el desierto.

Este destino no ha sido para nada barato. Nos hemos gastado unos 900 euros en alquilar el coche con tienda de campaña con Wicked para 20 días, otros casi 1000 euros de alojamiento, comida y gasolina, y 800 en las excursiones a la Gran Barrera y Whiteheaven Beach, que lo hemos sacado del presupuesto total del viaje.

No compramos tarjeta de datos esta vez, e íbamos parando en las bibliotecas para usar internet. La verdad es que fue una tontería porque había tarjetas SIM baratas y hubiera sido mucho más cómodo.

Parque Nacional Wilson Promontory – Melbourne 

Nuestro tiempo en Australia llegaba a su fin. Nos quedaban solo cuatro días  y dos noches de dormir en tienda de campaña. Le habíamos cogido el gusto y no nos apetecía irnos de país, la verdad. Pero ya teníamos comprados los billetes de los dos siguientes destinos: Nueva Zelanda y Argentina, así que nos tocaba ir despidiéndonos. Desde la Great Ocean Road hasta la entrada de Wilson Promontory, un parque nacional gratuito que queríamos visitar, pasamos por Melbourne, y decidimos darnos una vuelta por el barrio hipster de la ciudad, Fitzroy, que molaba un montón y además había unos outlets de ropa de montaña que nos venían genial para kiwilandia. Salir de Melbourne fue toda una desesperante odisea, donde nos pasamos horas de atasco, incluyendo momentos detrás de un tranvía, que aquí van por la misma carretera que los coches. Además, las incorporaciones a las autopistas tienen semáforos que van dejando pasar solo un coche cada vez. Muy loco todo.


Leer más →